EL ESPIRITU ENVOLVENTE DE 2008: ANGEL MICAH

El Maestro Jesús es el actual Ángel de la Unidad, mejor conocido como Ángel Micah . Aunque este sea el actual cargo dentro de la Jerarquía Espiritual de Shamballa del Amado Jesús, no podemos olvidar que durante casi dos milenios fue una expresión del Cristo Cósmico para la Tierra, identificándose en la religión católica como Jesús El Cristo. Su vida, así como se narran en los Evangelios, nos inspira en todo momento al Amor Divino, aspecto totalmente crístico , además de que no podemos desechar en ningún momento que Jesús fue un Cristo encarnado y que con su vida nos transmitió todos los pasos para convertirnos en un Cristo despierto que nos yergue, motiva e inspira a la Ascensión de la personalidad.
Con esto quiero decir que aunque el Amado Maestro Jesús esté encargado de unificar las mentes, corazones, religiones, filosofías y credos de toda la humanidad como el actual Ángel Micah , su radiante expresión crística no ha pasado de moda ni desapercibida con el cambio de Era y, mucho menos, sus enseñanzas como El Cristo no han quedado y jamás quedarán obsoletas.
Es por este motivo que se ha creado una fusión de energía bellísima entre estos dos Seres de Luz siendo la Madre Mercedes el actual Espíritu Envolvente y el Maestro Jesús el que nos dará su radiación, ya papable, para el próximo año 2008.
Esto es muy significativo debido a que la Madre Mercedes es una hipóstasis de la Madre Divina Cósmica, así como lo es la Madre María, mientras que el Maestro Jesús es una efusión de energía divina del Cristo Cósmico. Ambos son representaciones a nivel planetario de tremendos Seres a nivel Cósmico.
La Madre Mercedes iconográficamente se la ha representado de diversas maneras, así como también sucede con las múltiples imágenes del Maestro Jesús como El Cristo. Pero cabe destacar cualquiera de las imágenes que unen a estos dos Seres, la Madre Mercedes con el niño Jesús.
La Madre Mercedes con el Niño Jesús 
Esto tiene un simbolismo tan grande, tan alto, tan celestial, que si lo meditáramos en profundidad entre otras cosas nos daríamos cuenta de lo sumamente importante que es para el resto de nuestra encarnación.
Algo grande está ocurriendo con la presencia de la Madre Mercedes en el planeta para este año y algo todavía mayor se atisba con la unificación de la presencia Crística de Jesús, tal es así que mis manos vibran en amor para escribirles y señalarles lo siguiente.
Mercedes, es la Madre de la Libertad, mientras que Jesús en sus brazos, significa El Cristo Despierto. Todo esto lo sabemos, lo cierto es que quizás esté hartamente trillado, estudiado y profundizado, pero hay algo en esta imagen que no puedo dejar de comentar porque la considero de crucial consideración e importancia.
Para ello recordemos una frase bíblica que se encuentra en el evangelio de San Juan: “Conoced la Verdad y ella os hará Libres”. Preguntémonos en este momento, ¿cuál es la Verdad? La Verdad es lo Divino, Dios, es el Cristo, la Llama Triple. ¿Qué es lo que trata de enseñar en esta frase aparentemente tan simple? Pues que es una frase que lo dice todo y ese todo es que solamente la Verdad (que es el Cristo Interno) nos hará Libres. Otra pregunta que nos podemos hacer es, ¿cuál es esa Libertad que podemos obtener mediante la Verdad? Pues sencillamente la Libertad de todo lo que tenga que ver con el ego, lo personal, el yo, lo efímero, lo ilusorio, la mentira; esta es lo que nos produce aceptar y reconocer la Verdad de nuestro Cristo Interno, ser libres en mente, corazón y conciencia para andar como verdaderos cristos encarnados.
Esto todavía tiene más “tela que cortar”, ya que el significado de la frase encierra una enseñanza profunda en su totalidad.
Si la Verdad es el Cristo y ella nos hará Libres, ¿qué requerimos para llevarlo a la práctica en nuestra vida y cumplirla conscientemente y a cabalidad? Pues aceptar que somos una personalidad con un sin fin de defectos, de errores, de puntos de vista en muchos casos equivocados; que reconozcamos que nuestra mente y emociones nos ilusionan, nos engañan pensando que tenemos la razón o que estamos en la verdad en situaciones de nuestro diario vivir. Todo esto y más es lo primero que tenemos que observar de nuestro yo inferior, del ego o bien llamada, personalidad.
Ahora bien, planteémonos otra pregunta, ¿cuándo estoy en la Verdad y cómo saber detectar esa expresión del Cristo Interno en mí? ¡Fácil! Cuando alguien te dice algo, cuando tu facilitador o instructor te señala, se hace algún regaño o sugerencia y tú respondes de malas formas, lo tomas como un insulto o como que te están tratando de hacer daño, entonces no estás reconociendo ni identificándote con la Verdad (El Cristo) sino que es tu personalidad la que se daña, lamenta y reclama. Tengamos a bien entender que la Llama Triple en cada uno de nosotros no sufre, no se resiente, no se molesta y mucho menos se daña, es nuestro ego el que adolece de todo esto. Con lo cual sírvanos esto de reflexión, de tal manera que si buscamos la Verdad y queremos liberarnos hasta poder ser un candidato a la Ascensión, debemos doblegar nuestro ego, esa personalidad que sufre y se siente dañada cuando la Verdad intenta romper con los conceptos equivocados y con las cristalizaciones que podamos albergar por diversas situaciones.
Observemos en todo momento aquello que nos ata a lo material, aquello que nos hace sufrir, que nos embate internamente, que nos crea desasosiego, que nos genera odio o resentimiento, dudas e incertidumbre. Nada de esto es del Cristo y, por lo tanto no es la Verdad, menos todavía nos puede hacer Libres. Sin embargo, esto son señales que nos da la personalidad para al menos darnos cuenta, meditar por un instante, que el Cristo Interno puja por manifestarse y romper con cualquier estado mental, emocional e incluso físico que bloquee y obstaculice el flujo Divino de la Presencia Yo Soy a través del Cristo Interno en nuestras vidas.
La primera parte de la frase evangélica de San Juan dice lo siguiente: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos”. Esto se refiere a que si somos capaces de escuchar la voz de lo Interno, de aquel que nos está dando la enseñanza metafísica para que avancemos, si somos fieles a la palabra que contenga la Verdad, aunque nos dañe el ego, entonces seremos verdaderamente discípulos del Cristo o tangibles expresiones de la Presencia Yo Soy. La frase de San Juan termina con lo siguiente: “Conoceréis la Verdad y la Verdad os hará Libres”. La palabra del Cristo, la Verdad, aquello que nos eleva en conciencia sea dicho por quien sea, observado y aceptado por uno mismo, es lo que verdaderamente nos dará la Libertad.
A veces nos quejamos, criticamos, maldecimos y llegamos a odiar al que nos está dando la Verdad porque nos duele, pero démonos cuenta que ese dolor no es producto de lo que se nos pueda decir con mejor o peor talante, en gran parte de las veces es con inmenso amor y bienintencionadamente que se nos dice, pero ese dolor, resentimiento o sufrimiento que nos pudiera producir es consecuencia del “yo” que le cuesta aceptar lo Puro y Divino, la Verdad, la enseñanza crística , lo Interno y Celestial.
Tengamos a bien cuidarnos de que seamos “Libres con la Verdad”, pues en gran parte de los acontecimientos que vivimos nos encerramos únicamente con el conocimiento sin llevarlo a la práctica, nos quedamos con los puntos de vista personales, mantenemos el querer tener la razón en todo, obstaculizando así el fluir perfecto de la Presencia Yo Soy a través del Cristo en cada uno de nosotros.
La Madre Mercedes es la Liberadora de todo cautivo en cualquiera de sus denominaciones o circunstancias. El Maestro Jesús es la presencia crística que aún mantiene su radiación hasta la eternidad. Somos bendecidos por ambos seres en estos tiempos que corren para que mediante con la Verdad seamos Libres y así podamos ser reales manifestaciones del Cristo Interno en nuestra vida, mundo y para todo ser que podamos contactar en nuestro diario caminar.
“Ángel Micah” es el título de un cargo cósmico que solo pueden ejercer “Maestros Ascendidos” con la Séptima Iniciación o Bautismo Cósmico, que es un nivel muy alto de evolución, cercano al Corazón y la Mente de Dios, donde se realiza y proyecta hacia lo externo “La Ley del Uno” . Todo el que desempeña este cargo, lo hace como Hijo Divino del Amado Arcángel Miguel. Su actividad consiste en sostener la Llama de la Unidad y ser la Presencia Guardiana de la Metafísica.
La función del Ángel Micah de la Unidad es relacionar y fundir todo lo que se separó en el proceso de descenso desde la Conciencia de Dios. Podemos invocar al Ángel Micah y beneficiarnos de conocerlo,
cuando necesitamos unirnos a una persona en un propósito noble, podemos decir:
“Por Ley del Uno, Yo Soy uno con .................... (nombre de la persona) ”
También podemos unirnos con nuestra pareja o el ser que amamos, y del que estamos separados por alguna razón ajena a la voluntad de ambos. Es viable unirnos con personas que se hayan peleado con nosotros y a la que debamos perdonar; igualmente a personas que nos odien y nos quieren hacer daño, podemos decirles:
“Yo Soy uno contigo, y una parte de Dios no puede hacerle daño a otra parte de Dios”.
EL MAESTRO JESUS:
Después que el Maestro Jesús cumplió su misión en Galilea, paso a ser El Rey y Señor de la Era de Piscis y del Rayo Oro-Rubí, tanto así que se le considero igual a Dios. (Para cada quien su maestro es su dios).
En 1954 Jesús le entrego a Saint Germain la corona y el cetro como Rey de la Era.
Y a comienzos de la década de los años Jesús paso a ser El Ángel Micah de la Unidad cargo que desempeña como hijo del Arcángel Miguel dentro de la radiación del Primer Rayo Azul .
El Ángel Micah tiene su Templo en el retiro etérico sobre la cúpula del Capitolio de los Estados Unidos en Washington; y un enclave en "El Palacio del Propósito del Hombre” , en el Monte Ávila en Caracas.
Su Llave Tonal se encuentra en el "Pie Jesús" del Réquiem de Andrew Lloyd Weber y en el Intermezzo de Notre Dame de Franz Schmidt.
Llaves tonales del Maestro Jesus
Pie Jesus - Requiem de Andrew Lloyd Weber
Intermezzo Opera Notre Dame de Franz Schmidt
Joy to the World de Lowell Mason
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CONTEMPLACIÓN DEL ANGEL MICAH
por Rubén Cedeño
(Extraido de su libro "Angel Micah - Metafísica", 1º Edición, Buenos Aires, Editorial Señora Porteña 2007 –ISBN 987-9987-1387-04-5, Derechos Reservados )
I - NACIMIENTO
(“Oh Holy Nigth” de Adolphe Adam)
Todos nosotros, los seres humanos, tenemos potencialmente, en nuestro Cristo Interior, las mismas facultades Divinas que el Maestro Jesús, como: rendirnos ante la Voluntad de Dios, Saber los designios Divinos, Amar a la humanidad, Ascender a Dios, Sanar las enfermedades, Precipitar las sustancias de lo eterno y Perdonar toda falta nuestra o de los demás. Podemos despertar nuestro “Cristo” y manifestarlo, como lo hizo Jesús desde su nacimiento en la gruta de Belén. A las Corrientes de Vida que no tienen el “Cristo Despierto”, se les puede despertar, meditando que llevan, dentro de su pecho, una Luz Cristalina y radiante como el Sol, que sostiene la Llama Triple –Azul, Dorada y Rosa– en la parte superior del corazón, y practicando este Santo Aliento:
“YO SOY” Inspirando el Despertar del Cristo Interno.
“YO SOY” Absorbiendo el Despertar del Cristo Interno.
“YO SOY” Expandiendo el Despertar del Cristo Interno.
“YO SOY” Proyectando el Despertar del Cristo Interno.
II - BAUTISMO
(“Auf dem Wasser zu singem” de Schubert)
Todos los seres humanos tenemos potencialmente las mismas facultades Divinas que el Maestro Jesús, de sumergirnos y bautizarnos en las energías purificadoras y transmutadoras del Fuego Violeta, representadas por las corrientes del Río Jordán; limpiar nuestras culpas, pecados, faltas o karma; ver la “Paloma Blanca del Espíritu Santo” que desciende sobre nuestras cabezas; y sentir la Voz de Dios que nos dice: “Este es mi Hijo Amado, sobre el que derramo todos mis dones”. Meditemos, visualizándonos sumergidos en las sagradas aguas del Río Jordán, y haciendo este Santo Aliento.
“YO SOY” Inspirando la Purificación Divina.
“YO SOY” Absorbiendo la Purificación Divina.
“YO SOY” Expandiendo la Purificación Divina.
“YO SOY” Proyectando la Purificación Divina.
III - TRANSFIGURACIÓN
(“Muerte y Transfiguración” de Richard Strauss)
Todos los seres humanos tenemos potencialmente las mismas facultades Divinas que el Maestro Jesús, de ascender al Monte Tabor y Trasfigurarnos con la Llama de la Transfiguración, que le permite al Fuego Sagrado dentro de nosotros, expandirse en nuestro ser y mundo exterior.
“YO SOY” Inspirando la Transfiguración.
“YO SOY” Absorbiendo la Transfiguración.
“YO SOY” Expandiendo la Transfiguración.
“YO SOY” Proyectando la Transfiguración.
IV - CRUCIFIXIÓN
(“Crucifixus” de la “Misa en si menor” de Bach)
Todos los seres humanos tenemos potencialmente las mismas facultades Divinas que el Maestro Jesús, de Crucificar nuestra personalidad. Vitalicemos el Pensamiento Forma de una Cruz Latina en color azul, en cuyo centro se halla una “Antor¬cha Dorada de Llama Violeta”, y en la parte superior de la Cruz, la Paloma Blanca del Espíritu Santo descendiendo y derramando de su cabeza los “Siete Dones del Espíritu Santo”.
Jesús da la clave del Perdón en el Padre Nuestro, al hacernos decir: “Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Para poder ser perdonados de nuestros sufrimientos y errores, tenemos que perdonar nosotros primero los errores de los demás. “Sin perdón no seremos perdonados”. Digamos lo que Jesús en la cruz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Jesús perdonó en la cruz sin averiguar culpables ni buscar razones; así mismo perdonemos nosotros.
“YO SOY” Inspirando el Perdón de la Llama Violeta.
“YO SOY” Absorbiendo el Perdón de la Llama Violeta.
“YO SOY” Expandiendo el Perdón de la Llama Violeta.
“YO SOY” Proyectando el Perdón de la Llama Violeta.
V - RESURRECCIÓN
(Sinfonía “Resurrección” de Mahler)
La Llama de la Resurrección acelera la actividad vibratoria de mi cuerpo físico y de mis cuerpos internos, haciendo que cada diminuto electrón, girando sobre su propio eje central, se mueva más rápidamente, descartando la acción vibratoria de la tierra y conectando mi vibración con la de esta Omnipresencia.
“YO SOY” Inspirando, desde Jesús, el poder victorioso de la Llama de la Resurrección.
“YO SOY” Absorbiendo, desde Jesús, el poder victorioso de la Llama de la Resurrección.
“YO SOY” Expandiendo, desde Jesús, el poder victorioso de la Llama de la Resurrección.
“YO SOY” Proyectando, desde Jesús, el poder victorioso de la Llama de la Resurrección.
VI - ASCENSIÓN
(“Prólogo” de la ópera “Fausto” de Boito)
Todos los seres humanos tenemos potencialmente las mismas facultades Divinas que el Maestro Jesús. La Llama de la Ascensión, surgiendo a través de mis cuerpos mental, emocional, etérico y físico, asciende las energías de mi mundo a la conexión y contacto con mi propio Cristo Interno, y a Dios.
“YO SOY” Inspirando la Ascensión.
“YO SOY” Absorbiendo la Ascensión.
“YO SOY” Expandiendo la Ascensión.
“YO SOY” Proyectando la Ascensión.
VII - DIRECCIÓN DEL RAYO ORO-RUBÍ
(“Joy to the World” de Lowell Mason)
Todos tenemos la facultad de energizar el Sexto Rayo Oro-Rubí de la Paz, el Misticismo y la Devoción a Dios, realizando este Santo Aliento:
“YO SOY” Inspirando la Devoción a Dios del Maestro Jesús.
“YO SOY” Absorbiendo la Devoción a Dios del Maestro Jesús.
“YO SOY” Expandiendo la Devoción a Dios del Maestro Jesús.
“YO SOY” Proyectando la Devoción a Dios del Maestro Jesús.
VIII - UNIDAD
(“Pie Jesu” de Andrew Lloyd Weber)
Visualicemos a Jesús, como el Ángel Micah de la Unidad, unificando todos los grupos de Metafísica, movimientos de la Nueva Era, grupos esotéricos, religiones, partidos políticos, clases sociales, países, continentes, razas, tendencias sexuales, dentro de un solo corazón, que es el Corazón de Jesús.
“YO SOY” Inspirando la Unidad desde el Corazón del Ángel Micah.
“YO SOY” Absorbiendo la Unidad desde el Corazón del Ángel Micah.
“YO SOY” Expandiendo la Unidad desde el Corazón del Ángel Micah.
“YO SOY” Proyectando la Unidad desde el Corazón del Ángel Micah.
PENSAMIENTO FORMA DEL AÑO 2008

La Cruz Latina del Maestro Jesús en color azul, en cuyo Centro se halla la Antorcha Dorada con la Llama Violeta de la Madre Alexa y en la parte superior de la Cruz y la Antorcha, la Paloma Blanca del Espíritu Santo descendiendo,
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